LLegan las vacaciones tan ansiadas y me pongo enfermo, ¿cúal es el motivo y cómo evitarlo?

LLegan las vacaciones tan ansiadas y me pongo enfermo, ¿cúal es el motivo y cómo evitarlo?

Todos deseamos que lleguen las tan deseadas vacaciones pero en cuanto empiezan, muchas personas se ponen malas. Con este artículo explicamos porqué muchas veces sucede ésto y os daremos consejos cotidianos para cambiar cosas en nuestra vida diaria y conseguir que todos los días de vacaciones nos encontremos saludables y en forma.

¿El estrés es la razón?

El estrés mantenido en el tiempo y la falta de relajación cada vez lo sufren más personas. Cuando llegan las vacaciones y deberíamos poder disfrutar, el físico está tan agotado y desgastado que nos pide un descanso y de la única manera que puede comunicarse con nosotros es cayendo enfermo. En el plano biológico, sabemos que el estrés mantenido durante largos períodos de tiempo no es nada saludable para nuestro cuerpo. Nos saturamos de hormonas tóxicas para nuestro organismo, como el cortisol o la adrenalina, y esto afecta a nuestra salud, disminuyendo la resistencia de nuestro sistema inmunitario y dejándonos mucho más vulnerables ante cualquier enfermedad. De ahí que cuando llega el descanso, somos el caldo de cultivo ideal para cualquier virus que haya en el ambiente. 

Resulta obvio que no podemos dejar de trabajar pero sí debemos aprender a reducir nuestro nivel de autoexigencia y estrés, priorizando las cosas que realmente son importantes en nuestra vida.

Cada día debemos tener momentos de ocio y descanso para cuidar de nosotros y de nuestro cuerpo. 

Dormir mejor

El sueño saludable a menudo se da por sentado, lo que no es el caso. No es coincidencia que la privación del sueño sea un método de tortura. La falta de sueño causa daños irreparables a las personas. Durante el sueño, el cuerpo se regenera. El metabolismo celular funciona sin perturbaciones, las toxinas se descomponen y las emociones del día se procesan. Las fases de sueño profundo son importantes para la función de la memoria y el equilibrio interno. Los adultos necesitan de siete a ocho horas de sueño. La temperatura ideal en el dormitorio es entre 15 y 18 grados. Además, un colchón de alta calidad es importante para un buen sueño. Debe ajustarse a su peso y adaptarse a su cuerpo. También es importante lo que hacemos antes de acostarnos, actividades que nos exciten no son aconsejables.

Bebe mas

A la mayoría de personas les resulta fácil beber en el verano, pero cuando baja la temperatura, muchos beben poco. Los líquidos ayudan al cuerpo a eliminar toxinas y productos de desecho. Todos los días, las personas deberían beber de dos a tres litros de líquido. Los hábitos ayudan mucho cuando es costoso conseguirlo. Si eres una persona que le cuesta, establece la siguiente rutina: Bebé un gran vaso de agua después de despertarte, además de hidratarte estimula la circulación sanguínea y ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo que se destruyen durante la noche. Bebe otro vaso de agua antes de cada comida y uno más antes de acostarte. Si te cuesta el sabor del agua pura, puedes beber tisanas o agua de sabores. 

Alimentación saludable

Además del sueño y los líquidos, un buen sistema inmunitario también necesita nutrientes y vitaminas. Si sigues esta simple regla general, ganarás muchísimo: Come comida no procesada, cocinada por ti mismo, baja en grasas y azúcares. Cinco porciones de frutas y verduras al día. Da prioridad a los alimentos de temporada, y de proximidad, contienen exactamente las vitaminas y nutrientes que tu cuerpo necesita.

Consejo: Revisa las recetas que publicamos en nuestro blog de comida sana HEALTHYFOODERS <->OUTDOORFOODERS @comidahealthy

Muévete 

Muchas enfermedades modernas afectan el sistema musculoesquelético de las personas. El dolor de espalda es una de las dolencias más comunes. El sedentarismo, estar demasiado tiempo sentado, tensión unilateral o pasar muchas horas con la misma postura son problemas comunes de la gente moderna. Particularmente, para las personas que trabajan en una oficina, es importante incorporar conscientemente mucho movimiento en el resto de su día, como usar todas las escaleras en sus rutas diarias o cambiar el automóvil por una bicicleta o ir a pie. El cuerpo humano quiere ser usado y desafiado. Necesita hacer ejercicio. No es necesario que practique deportes que ocupen tiempos largos. Secuencias cortas pero regulares, como quince minutos todos los días, son suficientes para mantenerte en forma.

Caminar 

Ya sea un simple paseo o verdaderas caminatas, la gente se siente bien en la naturaleza. Aquellos que dan un pequeño paseo por la noche, les cuesta menos desconectarse y encontrar un sueño más reparador. Además, el oxígeno del aire fresco de la naturaleza estimula las células. Los fines de semana son ideales para realizar una caminata más larga. Tal vez, una buena idea es buscar un buen lugar  cercano para hacer senderismo. Estar al aire libre es un contrapeso positivo al estrés de la vida cotidiana.

Relájate más a menudo

Los problemas para conciliar el sueño y deshacerse de los problemas cotidianos afectan a muchos adultos. El estrés mental conduce al estrés físico. Si esta tensión se convierte en tensión constante, afecta al cuerpo. Sin embargo, se puede practicar el dejarlos ir. La meditación es una de las técnicas de relajación más famosas que ayudan. Otras opciones son:

    • entrenamiento autógeno
    • relajación muscular progresiva
La relajación muscular progresiva se alcanza tensando y relajando un grupo de músculos repetidamente hasta que el músculo permanece relajado. A medida que practique, aprenderá a sentir la diferencia entre un músculo relajado y uno tenso.

      • yoga

    

      • Masajes con dispositivos para el hogar, tens y aceites de masaje.

     

    Como hemos visto, quienes se cuidan pueden disfrutar más de la vida diaria como del ocio. Tenemos que intentar huir del estrés. 

    ¡Siempre podemos mejorar! 


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